Aparecen porque se produce una acumulación de queratina, esto correspondiente a la compactación de células muertas inertes de la epidermis en respuesta a un estímulo que puede ser el roce o la fricción excesiva, así como el uso de zapatos incorrectos, la falta de hidratación y humectación.

Los callos en los pies son un signo de sobrecarga que debe ser valorado por el podólogo. Pueden ser dolorosos o sensibles a la palpación, pero las callosidades no suelen causar síntomas.

El diagnóstico se basa principalmente en la apariencia y en la ubicación del callo.

 

Tratamiento

Se requiere la extracción del callo, la aplicación de agentes ablandadores de la piel (queratolíticos) en la zona y los cuidados regulares de un podólogo pueden ayudar para eliminar las durezas mediante la eliminación mediante bisturí, posterior a esto se brinda un tratamiento adecuado para la reparación de la piel dañada.

 

 

Por: Podóloga Blanca Teresa Quiroz Segura